En 2007, Brian Chesky y Joe Gebbia no podían pagar el alquiler de su apartamento en San Francisco. Se les ocurrió poner tres colchones inflables en el salón y alquilarlos a visitantes de una conferencia de diseño. Cobraron 80 dólares por noche e incluyeron desayuno. Airbnb — «Air Bed and Breakfast» — acababa de nacer. Hoy la empresa vale más de 80.000 millones de dólares.
La idea que nadie quería financiar
Chesky fue rechazado por todos los inversores de Silicon Valley. La idea de dormir en casa de un desconocido parecía absurda y peligrosa. Para sobrevivir, Chesky y Gebbia diseñaron cajas de cereales temáticas de las elecciones de 2008 («Obama O’s» y «Cap’n McCain’s») y las vendieron a 40 dólares cada una. Con ese dinero mantuvieron la empresa viva hasta que Y Combinator les aceptó.
La lección: la creatividad para sobrevivir importa tanto como la idea original. Si tienes que vender cereales para mantener viva tu startup, vendes cereales.
Diseño como ventaja competitiva
Chesky es diseñador industrial de formación (RISD). Y eso se nota en todo lo que hace Airbnb. La plataforma siempre ha priorizado la experiencia del usuario, las fotografías profesionales de los alojamientos y un diseño de interfaz que genera confianza. Airbnb no vende alojamiento: vende la sensación de pertenecer a cualquier lugar.
Cuando el COVID destruyó el negocio en 2020, Chesky despidió al 25% de la plantilla con un email que se estudia en escuelas de negocio como ejemplo de comunicación humana en crisis. Transparente, empático, concreto. La empresa se recuperó en meses cuando la gente empezó a buscar escapadas rurales.
El fundador como diseñador de producto
Chesky tomó una decisión radical en 2023: eliminar las divisiones funcionales y centralizar todo el diseño de producto bajo su dirección. En lugar de equipos separados de ingeniería, diseño y marketing, creó equipos multidisciplinares pequeños que lanzan funcionalidades cada dos semanas.
Es la demostración de que un CEO-diseñador puede funcionar. No necesitas venir de finanzas o de ingeniería para liderar una empresa tech. Si entiendes al usuario, puedes dirigir el producto. Y si diriges el producto, diriges la empresa.